Belleza
Americana o Artificio de belleza, da igual.
En lugar de Estados Unidos, hay un hogar donde la cena está
acompañada de la luz de las velas, música suave, dos lámparas de brazos en las
paredes y rosas rojas en el centro de la mesa que nos muestran el ambiente de la casa:
tranquilo, armonioso y organizado, digno de un hogar perfecto; la cena ideal. Una casa cliché del comercial
norteamericano, “disfruta el momento”. En sus respectivos lugares están sentados los tres
integrantes de esta admirable familia: Un fracasado que se considera prostituta
de la industria publicitaria, una esposa sexualmente frustrada y por último, una
adolescente que odia a su padre, además, reprimida por sentirse fea.
Dirigida por Sam Mendes y con el guión de Alan Ball, American
Beauty se convirtió en un fenómeno del séptimo arte durante el año 1999, la
película dramática consiguió 5 premios
Óscar de 8 nominaciones. Muestra la historia de la familia Burnham en el
momento en que tienen nuevos vecinos: La familia Fitts. En el inicio no muere
alguien, hay un secuestro, un desastre natural; no hay un problema el cual se
tenga que resolver para darle fin a la historia, o el típico encuentro amoroso
que muestra el cine norteamericano. Esta historia nos quiere mostrar a sus
personajes y lo hace de manera que se pueda ver ampliamente su rutina:
conviviendo entre ellos. Por eso, la mayoría de escenas son en la casa de nuestros
protagonistas o en lugares cotidianos como la escuela y el sitio de trabajo. La
estructura narrativa que se usa, tiene varias líneas que se cruzan entre sí con
el transcurrir de la película y para ello los personajes son puntos de
encuentro que le conceden ritmo al desarrollo de la historia.
Lester Burnham, es el personaje con quien se da inicio a la
historia. Con 42 años vive cansado de su vida. Siente que ha estado muerto
durante años porque está seguro que su hogar se ha convertido en una mentira. Así,
sufre una transformación importante a lo largo de la película al igual que su
familia. Primero, enfrenta a su esposa, Carolyn: En una discusión decide darle
importancia a lo que él piensa y con rabia le reprocha la falsedad de un matrimonio
basado en que él se quedase callado. Parece ser que efectivamente siempre se
queda callado: La cámara capta en su rostro la satisfacción de hacerse
escuchar, y la cara de sorpresa de su esposa al ver el cambio del hombre. Para
Lester, Carolyn es su máxima autoridad, a partir de ese momento se da cuenta de
que es capaz de hacer lo que quiere, se da cuenta que puede tener autonomía. Renuncia
a su trabajo, sobre todo porque decide que no es una máquina de plata para el
estado y que la primera instancia en lo que debería importarle es él mismo.
Lester se rebela.
Por el contrario, Carolyn, su esposa, siempre está ante los demás
como la mujer con una buena relación con su hija y su esposo, trabajo estable,
buena posición económica, profesional y exitosa. Es una mujer ambiciosa que siempre vive
motivada por su imagen, su empleo, el dinero y los lujos que este le
proporciona. Con este personaje, vemos cómo el deseo de simular ser feliz se
convierte en un karma, con el cual Carolyn carga en toda la película. Por un
lado, se considera frustrada sexualmente, pero se esconde tras las apariencias
de ser feliz con su esposo. Por otro lado, depende de su imagen en el
trabajo- vendedora inmobiliaria- para convencer a los posibles compradores y no
soporta la idea de no persuadir con la imagen que vende de una casa, lo cual la
enfada hasta el punto de maltratarse física y verbalmente, para luego alzar la
cabeza y seguir como si nada hubiese pasado; estar radiante.
El comportamiento de estos personajes tienen algo que los une, si bien,
en contraposición: el sistema capitalista, al cual Lester rechaza y del que
Carolyn depende. Este agente económico
impone un modelo de familia donde encontramos al obrero con su pareja y el
hijo. Lester decide ir en contra de ello
porque no quiere ser más una “prostituta de la industria publicitara”- es ejecutivo de publicidad- , pues él sabe
que está enriqueciendo a alguien más con
su trabajo, cuando él no vive su vida como quiere y deja de ser el objeto de
producción para la “Burguesía”. Carolyn tiene la casa ideal: colores que
combinan, un hermoso jardín que elogia su vecino, lámparas, portarretratos,
muebles, jarrones, paredes que no solo cumplen su función innata sino que
decoran el hogar; Carolyn tiene un hogar consumista como ella donde los
elementos son más un adorno que una función. Ella con su maquillaje, peinado,
vestidos, accesorios nos presenta el concepto de mujer elegante y bella.

Siguiendo con el rechazo y
la dependencia al capitalismo, en una ocasión, Lester tiene que presentar una
carta a su jefe para mostrar que él no es solo necesario sino indispensable
para la revista, le comenta a su esposa disgustado porque cree que eso es “un
poco raro y medio fascista”, a lo que Carolyn
responde que no sea dramático y simplemente la haga porque no puede quedar sin
empleo. Lo que también nos muestra la oposición y la aceptación al famoso
Darwinismo Social en donde solo triunfan los mejores.
Los dos hogares que se muestran en la historia, a pesar de tener el modelo de familia nuclear -macho,
hembra y cría-, tienen una gran diferencia con los roles, por ejemplo, la
diferencia entre las mujeres de la casa y el contraste en el rol de hombre con
Lester y Frank. Lester, en el inicio de la película, se somete a lo que le
impone su esposa pero con el transcurrir, su rol se transforma; decide tomar
voz en su casa y su nuevo rol es el de un hombre autónomo, mas no machista como
Frank, que se somete al rol que le impone la cultura: Frank, necesita tener la
imagen de macho frente a los demás. Se advierte la postura que toma en el
sillón de su casa cuando escucha que su hijo Ricky llega; es él y no la mujer,
quien sale cuando llaman a la puerta; es él quien lleva a su hijo al colegio;
el programa de televisión solo parece divertirlo a él; a su esposa, apenas le
habla. Él es la autoridad en su casa.

Ahora, dejando a un lado a los padres de esta película, tomamos a
los personajes Jane, Ángela y Ricky: Los tres adolescentes de la historia. Jane
y Ángela son las integrantes de una falsa amistad - tomando la amistad como la
relación afectiva que hay entre dos o más personas, basada en la lealtad, el
respeto y confianza. A Jane no le gusta la perfección que tiene Ángela respecto
al estereotipo de joven atractiva en Norteamérica y a Ángela, como lo dice
Ricky, le interesa su relación con Jane para estar segura de sí misma al
reiterar su belleza. Ambas, al estar inseguras de lo que son, también optan por
la simulación ante los demás. Las dos se sienten feas y echan mano del maquillaje para sentirse
atractivas, además, Jane quiere operarse el busto.
Ángela, piensa que
presumiendo ser experta en hombres y sexo, cumple el ideal de mujer atractiva e
interesante que su sociedad le muestra. Las dos, se dan cuenta de que la
belleza que las ha vuelto esclavas del artificio, simplemente no tiene sentido.
Jane, a través de Ricky reconoce que su atractivo no es su lápiz labial o el
busto. Ángela, al ver que Lester afirma que ella no es ordinaria, también
descubre que su belleza no es eso que ella quería aparentar o forzar a ser, así
que a ambas las apreciamos al final de la película “sin maquillaje”.
Ricky, es un chico de 18 años, curioso, analítico e inteligente.
Creció en medio del maltrato que le dio su padre, Frank Fitts, un hombre
obsesionado con la disciplina y la estructura, homofóbico y frío. Ricky es lo
contrario a los personajes de la película, quienes son el fiel reflejo del
artificio. Se muestra igual en todas las escenas, no hay un momento en el que
se asome otro Ricky con miedo o irrespetuoso o rencoroso. También se le
caracteriza por llevar su videograbadora
a todos lados. Con ella recuerda haber filmado a una vagabunda muerta, y en la
película graba a una paloma muerta. Siempre quiere captar con el lente la
Belleza de las cosas. Lo más hermosa que ha grabado es una bolsa plástica
elevada por el viento durante 15 minutos y se la enseña a Jane, diciéndole que
ese día se dio cuenta de que no hay razón que tener miedo nunca, cosa que
reitera cuando decide ir a vivir con ella.
En la relaciones de nuestros
personajes, la recurrencia a la violencia en esta película es notoria con
Ricky. Su padre lo castiga mostrándose como un hombre “fuerte” y le exige que
pelee contra él, a lo que el joven, de manera muy inteligente, rechaza. La violencia física que Carolyn aplica a si
misma cuando se siente mal por no vender una casa; por no vender una imagen.
Violencia moral hacia Lester con la ignorancia por parte de su familia y el
resto de conocidos; “yo me olvidaría de mí” dice él cuando se presenta por
segunda vez al Rey. Esta falta de afecto le causa un daño que trata de remediar
saliendo de la mentira en la que vive. La violencia verbal es recurrente entre
las jóvenes pero parece no importarles, es su vocabulario. Violencia
psicológica, cuando Carolyn siente que
encuentra la felicidad con su amante, pero se frustra cuando ambos tienen un
repentino y fastidioso encuentro Lester, las cosas terminan, lo que, además de
una cinta de autoayuda, incita a Carolyn a cometer un asesinato.
Toda esta recurrencia a la violencia
tiene un solo fin: encajar en la sociedad norteamericana. Es sorprendente el
punto al que llegan los personajes para lograr tener una “buena apariencia”.
TEMÁTICA
Artificio como belleza, Rosa
American Beauty.
Con las familias de esta película, se muestra la sociedad
norteamericana a pequeña escala; una sociedad basada en las apariencias. La
rosa American Beauty, es una variedad de rosa perfecta cultivada artificialmente,
logrando la perfección de sus pétalos y
un tallo sin espinas; una rosa sin
peligros y sin el riesgo de algo que no sea más que belleza. En esta película,
la recurrencia a las rosas es un símbolo de falsa belleza. Siempre encontramos
esta representación a lo largo de la película: En la casa, el trabajo y la ropa
de Carolyn, también en las frecuentes fantasías de Lester imaginando a Ángela
en medio de toda su belleza, la “American Beauty”. Con Carolyn se recalca más
para mostrar la falsedad del matrimonio y de ella misma.
En una relación -en este
caso, el matrimonio- la relación con la
otra persona se basa en unos valores para mantener no solo estabilidad, sino
también equilibrio y es ahí donde empiezan los desencuentros de los que tanto
se quejan los amantes. Al final, o se solucionan y siguen sin importar qué
piensa la gente de aquellos problemas o no se aceptan tales inconvenientes y se
continúa como si nada pasara. En el caso de Carolyn, hace años que empezaron
las dificultades, pero como en el cultivo de la rosa, “sacrificamos a los
capullos que crecen a su alrededor”, para este caso, valores, para lograr el
máximo de su esplendor. No quedan rastros de amor, respeto, sinceridad, lealtad
y además, tampoco tienen sexo ¿Qué importa? nadie se da cuenta y todos creen
que su matrimonio está estable; creen la fachada de familia que muestran. Los
valores que se prometieron el uno al otro los consumieron los años forzando una
mentira de estabilidad frente a los demás.
Belleza: La
bolsa plástica.
“A veces hay tanta belleza en el mundo que siento que no la
aguanto y mi corazón simplemente se va a rendir” Ricky
“Es difícil seguir enojado cuando hay tanta belleza en el mundo. A
veces siento que estoy viendo todo a la vez y es demasiado. Mi corazón se infla
como un globo a punto de estallar y entonces recuerdo relajarme y tratar de dejar
de aferrarme a ella…” Lester

Volviendo a las manías del Capitalismo, en esta ocasión se critica
el concepto de “Belleza” que tiene la sociedad norteamericana. Se maneja la
mentalidad de las personas para que consuman la basura que el poder les muestra
como belleza: casas hermosas, cenas familiares, mujeres buscando un príncipe
azul, matrimonios, cuerpos perfectos, lujos a los que ahora llaman necesidad.
Las personas viven convencidas de que solo con estas “condiciones” logran tener
belleza. Pero con la famosa escena de la bolsa plástica, se muestra la falsedad
de esta creencia; la belleza se encuentra en cualquier lugar porque no depende
de qué o dónde está, sino de los ojos que la vean. Por ejemplo, Ángela cree que
es fea y ordinaria cuando Lester no deja de fantasear con ella desde el primer
momento en que la ve. Para la cultura occidental, la muerte es algo que espanta
y es necesario tomar distancia de esta y hasta evitar conversaciones sobre
ella. Para Ricky, mirar a los ojos a un muerto es ver al mismo Dios, entonces
todo lo que ve es belleza.
Con estas reflexiones logradas con el transcurrir de la película,
Lester cierra la película con la misma imagen de la bolsa plástica, diciéndonos
que no hay razón para enojarse cuando hay tanta belleza en el mundo, es
entonces cuando nos damos cuenta de que la belleza de American Beauty, es una
excusa para mostrarnos la verdadera belleza de la vida, la cual no vemos por
una gran tapia ante nuestros ojos que se llama superficialidad.
Recursos Formales
Música como acompañamiento
de la película o Música over
La música de Thomas Newman se convierte en un elemento
indispensable para esta cinta. Es una música lenta y lo suficientemente suave,
para evitar bajar su sonido cuando aparecen los diálogos significativos acerca
de la belleza de la vida, la música hace “sentir” al espectador las palabras de
los personajes. En la gran mayoría de veces, se recurre a ella cada vez que
Ricky entra en escena, con ello vemos cómo Ricky, el mismo de la bolsa plástica
y el que ve a Dios en un muerto, es usado para ponerle tal belleza a la
película. Específicamente al final, la música continúa de forma transitiva uniendo
las escenas de todos los personajes y sigue incluso después del asesinato.
La música con que se da inicio a la película, está estable y
disponible a que Lester nos presente a su familia. Cuando termina de “darnos la
bienvenida”, la música es interrumpida por los teléfonos, el tecleo, y las
voces de la oficina de Lester, avisándonos que empieza a correr la historia.
También es significativo el cambio de música que se presenta al
mostrarnos las fantasías de Lester. Sí, son fantasías, pero el equipo técnico
no se queda con cambiar el escenario. La música que nos presenta en las
primeras fantasías parece de suspenso. Esto se debe al hecho de que Lester está
imaginando algo que está “mal visto” en la sociedad por su condición de hombre
mayor. Pero cuando Lester cambia, la música también lo hace y pasa de acompañar
a la película, a ser una intervención en la vida del personaje.
Música que interviene en
el campo de la película o Música off
La música que interviene cuando Lester por fin se sincera con
Ángela y deciden su tener su primer encuentro sexual, es la música de la radio
que ha encendido Ángela para llamar su atención. Esta música ahora tiene un
toque sensual, por decirlo “normal”, respecto al amor que nos muestra el cine.
Significa que ambos ven ese encuentro como algo realmente sensual, sin temores
– solo el hecho de que para Ángela es su primera vez- y sin pensar que algo
descabellado está sucediendo.
Para Carolyn y Lester, la música, o mejor la letra de las
canciones que escuchan y cantan en su respectivo auto, están representando lo
que están sintiendo en ese momento de sus vidas. Lester, canta una canción de
la banda The Guess Who: American Woman. Mujer
estadounidense/ aléjate de mí/ mamá mujer estadounidense/ déjame ser/ no vengas
rondando por mi puerta/ no quiero ver tu cara más/ hay cosas más importantes
qué hacer/ que envejecer contigo. Es obvio, que estas palabras van con
rencor hacia su esposa Carolyn. Y Carolyn, canta para su esposo: No traigas tu nube/ para arruinar mi
desfile/ voy a sacar mi tambor/ y si descubren que no di el ancho/ le toca
batear señor/ nadie/ dije que nadie/ nadie/ más vale que nadie/ me agüe/ mi
desfile. Al terminar la canción, Lester le ha arruinado de nuevo el desfile
a Carolyn.
Estas canciones no están en la película porque sí, Significan algo
para la vida de los personajes y ayuda al espectador a tener una idea de cómo
se sienten estos, pues no hay que olvidar que con la música podemos deducir el
estado de ánimo de una persona.
El final de la película es emocionante gracias al juego de
recursos formales. La historia de los personajes ha transcurrido de forma
paralela, al acercarse el fin de la obra, se hace necesario unir sus vidas y lo
hacen con el misterioso asesinato de la historia. La secuencia de estos últimos
15 minutos, tiene un ritmo que nos atrapa mostrándonos a un posible asesino
decidido, un homosexual reprimido, dos jóvenes que han encontrado el sentido de
su belleza y un hombre que por fin, después de muchos años se siente feliz.
Después del asesinato y la
sorpresa del cadáver, empieza el monólogo del muerto- el cual se sale del tono
realista que ha manejado la película- mostrando con un tono poético el momento
de su muerte. Haciendo uso del montaje narrativo que se logra a partir de un
aparente movimiento de cámara de derecha a izquierda, se unen escenas con un
fundido tras otro de los personajes más significativos en el momento del
asesinato, intercaladas con recuerdos a blanco y negro de la víctima.
En este final la música no se detiene en ningún momento para no
perder el hilo que trae el espectador desde hace 15 minutos: lástima, amor,
belleza y suspenso. Y cierra con la grabación de Ricky: la bolsa plástica. El
manejo que se le da a esta escena, se basa en mostrar la bolsa bailando con la
música de Thomas Newman, y el discurso sobre la belleza que hace Lester, por
ello, es necesario que la grabación original esté muda, para darle importancia
a la música over y darle sentimiento a la escena.

Esta película es considerada una obra de arte, pero no se trata
simplemente de apreciar la belleza de la fotografía, el montaje o el guión. No
podemos caer de nuevo en apreciar las apariencias que ven nuestros ojos, pues
hay que entender el argumento de la película que no dice que la belleza y la
felicidad no se puede convertir en un modelo impuesto por la sociedad, sino que
podemos ser libres con nuestras percepciones acerca de la belleza. Como nos
dice el director, look closer; hay
que mirar más de cerca las situaciones que se nos presentan. Así que invito al
lector a que aprecie esta historia y abra su mente al trabajo de Sam Mendes y
disfrute de una de las reliquias que nos ha dejado.